Telecom 2025: cuando la red deja de ser “infraestructura” y se convierte en ventaja competitiva
- apptecmxmx
- hace 11 minutos
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Durante años, las telecomunicaciones vivieron bajo una regla no escrita: la red debía ser estable por encima de todo. Cambiar poco, actualizar con cautela, evitar sorpresas. Pero 2025 marca un punto de inflexión: el mercado exige velocidad, personalización, nuevos servicios digitales… y al mismo tiempo, el riesgo cibernético escala como nunca.
Hoy, la pregunta ya no es si la nube y la IA entrarán al corazón del negocio. La pregunta real es: ¿quién las integrará con la mentalidad correcta para convertir la red en un motor de crecimiento?
Lo que antes era un “centro de costos” empieza a transformarse en un lienzo para innovar, monetizar y diferenciarse.
El nuevo tablero: 3 fuerzas que están reescribiendo el negocio telco
1) IA: la adopción se acelera (y la presión también)
En muy poco tiempo, el sector pasó de experimentar a poner IA generativa en producción. Ese salto no solo refleja más confianza tecnológica: refleja urgencia. Los operadores ven que la IA ya no es una capa “nice to have”, sino un habilitador para:
Operar redes más complejas con menos fricción
Automatizar tareas repetitivas y reducir tiempos de resolución
Planear capacidad con mayor precisión
Diseñar experiencias de usuario más inteligentes
Aun así, hay un contraste interesante: muchas empresas siguen usando IA tradicional sobre todo para monitoreo de desempeño, y todavía cuesta expandirla a casos más ambiciosos (planeación, mantenimiento predictivo, automatización de tickets, etc.). El potencial está, pero la ejecución suele ir por carriles disparejos.
2) Monetización: todos la quieren… pero pocos la priorizan
Aquí está el gran “nudo” del sector: monetizar la red aparece como el reto más grande, pero al mismo tiempo cae al fondo de la lista de prioridades.
Y es entendible: modernizar (5G standalone, automatización, APIs, cloud-native functions) requiere inversiones fuertes y cambios culturales profundos. Pero también abre oportunidades reales para convertir capacidades de red en productos.
Las telcos empiezan a ver escenarios que antes eran impensables, como:
Nuevos modelos basados en capacidades de cómputo para IA (por ejemplo, servicios tipo GPUaaS)
Plataformas para vender soluciones de IA a terceros (sell-through)
“AI factories” y ecosistemas de servicios alrededor de la red
El mensaje es claro: la red ya no solo transporta datos; puede habilitar negocios. Pero si se sigue viendo como un gasto inevitable, la monetización seguirá siendo una promesa que no aterriza.
3) ROI: sorprendentemente, no es el freno principal
Las telcos tienen fama de evaluar tecnologías con paciencia extrema. Pero hoy la conversación cambió: el ROI no está deteniendo el avance de IA. Muchos líderes entienden que esperar “certeza total” es perder el momento.
Eso sí: la inversión sin dirección no funciona. La oportunidad no está en “meter IA” o “migrar a la nube” por moda, sino en unir ambas con un propósito operativo y comercial: rendimiento, seguridad, nuevos servicios, eficiencia, experiencia de cliente.
La tensión central: “IA para redes” vs “redes para IA”
Esta discusión es clave porque revela el dilema estratégico de fondo:
IA para redes: usar IA para optimizar operación, automatizar, mejorar desempeño, anticipar fallas, reducir costos, elevar calidad.
Redes para IA: adaptar la infraestructura (cloud, edge, capacidad) para soportar cargas de IA, baja latencia, entrenamiento e inferencia.
En realidad, no es “uno u otro”. Es un círculo: la nube habilita IA, la IA hace a la nube más eficiente, y ambas redefinen qué puede vender la telco.
Primer gran cambio: modernizar la red con enfoque híbrido (y disciplina)
La mayoría de operadores están adoptando modelos híbridos y multicloud para funciones de red. Pero el avance viene con fricciones conocidas:
Interoperabilidad entre proveedores
Riesgo de dependencia (vendor lock-in)
Casos de negocio poco claros para algunas migraciones
Preocupaciones de seguridad y cumplimiento, especialmente en funciones core
Lo interesante: el camino “inteligente” no es solo migrar, sino diseñar una nube telco con gobernanza, estándares y automatización. Sin disciplina (DevOps, infraestructura como código, observabilidad real), el multicloud puede convertirse en un “patchwork” caro e inseguro.
Segundo gran cambio: seguridad como condición para innovar (no un freno)
El incremento de brechas en redes telco es un recordatorio brutal: si la seguridad se queda atrás, todo lo demás se frena.
La industria enfrenta:
Más superficie de ataque por entornos abiertos y multivendor
Mayor complejidad operativa
Auditorías y pruebas de penetración con frecuencia insuficiente en muchas organizaciones
Aquí es donde cloud + IA pueden cambiar el juego: pasar de defensa reactiva a seguridad proactiva, con detección, correlación y mitigación automatizada. Pero hay un requisito: plataformas integradas.
Cuando la seguridad se gestiona con decenas (o cientos) de herramientas desconectadas, la complejidad se vuelve el enemigo. La tendencia es clara: unificar, estandarizar, automatizar.
Tercer gran cambio: APIs y 5G como “productos”, no solo capacidades técnicas
La madurez de 5G (incluyendo la evolución hacia 5G-Advanced) y el crecimiento de iniciativas de open APIs están empujando un modelo distinto:
La red como plataforma para desarrolladores
Capacidades de red expuestas como servicios (Network as a Service)
Monetización por uso y modelos dinámicos (no solo suscripción)
Esto requiere algo que suele ser más difícil que la tecnología: mentalidad de colaboración y de producto. Porque si no hay ecosistema (partners, developers, integradores, verticales), las APIs se quedan como un “proyecto interno” sin tracción real.
El verdadero reto: no es la tecnología, es el mindset operativo
Aquí está el corazón de todo: las telcos que más avanzan no solo compran herramientas, cambian su manera de operar:
Aceptan iteraciones rápidas con controles (no caos)
Automatizan despliegues de bajo riesgo
Forman talento híbrido (cloud/automation + dominio telco)
Se vuelven integradores de su propio stack cuando es necesario
Invierten en alianzas y en construir comunidad (no todo se “compra”)
En pocas palabras: dejan de pensar como “operadores de infraestructura” y empiezan a pensar como empresas de plataforma.
Por Ana de la Luz






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